10.14718/ACP.2026.29.9


Artículo


Perfil cognitivo en pacientes con enfermedad renal crónica en estadios tempranos y baja escolaridad

Cognitive Profile of Patients with Early-Stage Chronic Kidney Disease and Low Educational Attainment



Diana Patricia Caicedo Navarro 1
Gladys Eugenia Puentes Páramo 2
Natalia Cadavid-Ruiz 3*

1. Pontificia Universidad Javeriana, Cali, Colombia
0000-0003-4041-7735

2. Pontificia Universidad Javeriana, Cali, Colombia
0009-0009-1319-8304

3. Pontificia Universidad Javeriana, Cali, Colombia
0000-0002-3699-5068

* Datos de contacto: Cl. 18 #118-250, Barrio Pance, Cali, Valle del Cauca, Colombia.
ncadavid@javerianacali.edu.co


Nota del autor: Las autoras agradecen a los participantes y a las instituciones de salud que facilitaron el desarrollo de esta investigación. No se generaron bases de datos, secuencias de código u otros materiales que requieran ser depositados en repositorios de acceso abierto. Información adicional sobre el estudio podrá ser solicitada a la autora de correspondencia. El manuscrito no reproduce tablas, figuras, imágenes, instrumentos ni otros materiales sujetos a derechos de autor que requieran permisos adicionales para su publicación. El estudio fue desarrollado en el marco de un trabajo de grado de maestría en neuropsicología clínica.

Conflicto de intereses: Las autoras declaran no tener conflictos de interés relacionados con el tema, los resultados o la publicación de este estudio. Esta investigación no recibió financiación externa ni se derivó de un proyecto financiado por entidades públicas o privadas.


Recibido: abril 26, 2024
Concepto de evaluación: enero 29, 2026
Aceptado: junio 04, 2026


Cómo citar [APA]: Caicedo, D. R, Puentes, C. E., y Cadavid-Ruiz, N. (2025). Perfil cognitivo en pacientes con enfermedad renal crónica en estadios tempranos y baja escolaridad. Acta Colombiana de Psicología, 29,1-15. https://doi.org/10.14718/ACP2026.29.9


Resumen

El objetivo de este estudio fue comparar el perfil cognitivo de pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) en estadios tempranos y baja escolaridad frente a controles pareados, y explorar preliminarmente qué medidas neuropsicológicas muestran mayor capacidad discriminativa en esta muestra. Se realizó un estudio observacional con análisis exploratorio de regresión logística, de corte transversal, en el que participaron 60 personas, 30 pacientes con ERC y 30 sujetos sanos, pareados por edad (M = 51, DE = 7.00), sexo (70 % mujeres) y escolaridad (56 % con cinco años de educación). Todos los participantes fueron evaluados con la prueba cognitiva de rastreo rápido moca y cuatro subpruebas neuropsicológicas, con el fin de evaluar: la atención (Trail Making Test-B, TMT-B), la velocidad de procesamiento e inhibición (STROOP), la memoria de trabajo (subtest de retención de dígitos de la escala de inteligencia Wechsler, WAIS-IV) y la memoria de largo plazo verbal (test de aprendizaje verbal de Hopkins). Como resultado, el grupo de pacientes mostró un menor desempeño en la subprueba de abstracción del test de rastreo rápido, en el tiempo del TMT-B y en la medida de interferencia del STROOP El modelo de regresión binaria mostró que las pruebas mencionadas conforman las variables predictoras, con una sensibilidad de 63.3 % y una especificidad del 73.3 %. De lo anterior se concluye que en estadios tempranos de ERC se pueden presentar dificultades en la velocidad de procesamiento y en el razonamiento abstracto, lo cual sugiere una posible afectación de predominio frontal. No obstante, este hallazgo es preliminar y requiere de una validación con una muestra más amplia.

Palabras clave: Enfermedad renal; deterioro cognitivo; escolaridad; pruebas neuropsicológicas; diagnóstico; equidad en salud.


Abstract

This study aimed to compare the cognitive profile of patients with early-stage chronic kidney disease (CKD) and low educational attainment with that of matched controls and to preliminarily explore which neuropsychological measures have the greatest discriminative ability in this sample. A cross-sectional observational study with exploratory logistic regression analyses was conducted, including 60 participants: 30 patients with CKD) and 30 healthy controls matched for age (M = 51,SD = 7.00),sex (70% women), and educational attainment (56% with five years of education). All participants were assessed using the MOCA cognitive screening test and four neuropsychological tests to evaluate: attention (Trail MakingTest-B, TMT-B), processing speed and inhibition (STROOP), working memory (Digit Span subtest of the Wechsler intelligence scale, WAIS-IV), and long-term verbal memory (Hopkins Verbal Learning Test). As a result, the patient group showed poorer performance on the abstraction subtest of the cognitive screening test, in the TMT-B completion time, and the STROOP interference measure. The binary logistic regression showed that these tests constituted predictor variables, with a sensitivity of 63.3% and a specificity of 73.3%. These findings suggest that patients with early-stage CKD) may present difficulties in processing speed and abstract reasoning, indicating possible predominantly frontal dysfunction. However, this finding should be considered preliminary and requires validation in a larger sample.

Keywords: Chronic kidney disease; cognitive impairment; educational attainment; neuropsychological tests; diagnosis; health equity.


Introducción

En las últimas décadas, la neuropsicología clínica se ha interesado en el funcionamiento cognitivo de pacientes con Enfermedad Renal Crónica (ERC) (Arango-Lasprilla et al., 2022; Tian et al., 2019), debido a que las deficiencias en la comunicación entre riñón y sistema nervioso autonómico pueden resultar en una acumulación de sodio en el cerebro. Esto, a su vez, produce estrés oxidativo en este tejido y activa una respuesta neuroinflamatoria que, a largo plazo, puede derivar en una encefalopatía de tipo urémico (Bos et al., 2018; Crowe et al., 2021; Drew et al., 2019; Murthy y Shukla, 2020; Soto-Añari et al., 2018; Tanaka y Okusa, 2020).

Estudios como el de Fraser y Arieff (1988) y Kimmel et al. (1998) sugieren que el funcionamiento cognitivo de pacientes con ERC se ve negativamente afectado desde los estadios tempranos de la enfermedad, y que en pacientes en los estadios más avanzados puede observarse la presencia de demencias, con una prevalencia del doble en comparación con la población general.

Asimismo, la literatura científica ha descrito que en los dos primeros estadios las dificultades cognitivas pueden pasar desapercibidas para el paciente y su médico tratante, siendo las más comunes la disminución en la velocidad de procesamiento, la atención y la memoria a corto plazo (Berger et al., 2016; Brodski et al., 2018; Drew et al., 2019; Harhay et al., 2018; Joseph et al., 2019; Owolabi et al., 2016; Pi et al., 2016). Por su parte, en el estadio tres, o etapa de leve a moderada, se suman déficits en el funcionamiento ejecutivo; mientras que en los estadios cuatro y cinco, conocidos como la etapa terminal, se observa un deterioro cognitivo general, al que se unen dificultades de la memoria de trabajo y de largo plazo, habilidades visuoespaciales, lenguaje y praxias (Brodski et al., 2018; Drew et al., 2019; Duarte et al., 2006). En estas últimas etapas puede presentarse encefalopatía renal e incluso demencia, dependiendo de la severidad de los síntomas cognitivos y de las limitaciones que estos generan en la realización de actividades de la vida cotidiana de los pacientes (Arnold et al., 2016; Duarte et al., 2006; Feger et al., 2020).

Ahora bien, la identificación de deterioro cognitivo en pacientes renales en contextos clínicos no es sencilla, pues su desempeño en pruebas neuropsicológicas está mediado por factores tanto sociodemográficos como clínicos. Esto quiere decir que la ERC no es la única causa que puede definir el rendimiento cognitivo de un paciente en una prueba en particular (Brickman et al., 2006). Por ejemplo, los años de educación formal, la suficiencia en lectura, efectos de la medicación y el estado de ánimo han mostrado tener un efecto en el rendimiento de pacientes en pruebas cognitivas (Brickman et al., 2006; Joseph et al., 2019; Roebuck-Spencer et al., 2017).

En la evaluación cognitiva de pacientes con ERC se utilizan con frecuencia instrumentos de tamizaje general, como el Montreal Cognitive Assessment (MOCA) y el Mini-Mental State Examination (MMSE), junto con pruebas específicas que permiten explorar procesos cognitivos frecuentemente alterados, tales como la atención, la flexibilidad cognitiva, la memoria de trabajo y el razonamiento (Crowe et al., 2021; Soto-Añari et al., 2018). Entre las más empleadas se encuentran el trail making test (Reitan, 1958), el test de colores y palabras del STROOP (Golden, 2020), la torre de Hanoi (Drake, 2007), y la subprueba de retención de dígitos de la escala de inteligencia de Wechsler para adultos, WAIS-IV (Wechsler, 2014). Estas pruebas han mostrado sensibilidad para detectar déficits tempranos de atención sostenida, velocidad de procesamiento y control inhibitorio en pacientes con ERC, incluso antes de que se evidencien síntomas clínicos manifiestos (Feger et al., 2020; Karakizlis et al., 2021).

No obstante, en estudios psicométricos sobre pruebas neuropsicológicas se ha evidenciado la presencia de falsos positivos en pacientes con baja escolaridad. Por ejemplo, se ha encontrado que aunque la prueba de tamizaje minimental en población hispanohablante puede ser útil para confirmar el deterioro cognitivo severo en pacientes con más de cinco años de escolaridad, se recomienda no utilizarla con pacientes con baja escolaridad, ya que suele sugerir una deficiencia cognitiva en casos de personas sanas (Owolabi et al., 2016; Sagubay et al., 2017).

Asimismo, en investigaciones con pacientes diagnosticados con ERC, la baja escolaridad se relaciona con una mayor cantidad de errores perseverativos en la prueba de trail making test, parte B (TMT-B), y con un mayor número de movimientos para resolver la torre de Hanoi. Esto podría relacionarse con menores conocimientos y experiencia en tareas cognitivas, no necesariamente con una deficiencia en sus procesos cognitivos (Soto-Añari et al., 2018).

De hecho, la mayoría de los estudios sobre la progresión de alteraciones cognitivas en pacientes con ERC se han realizado en países occidentalizados desarrollados, donde su población suele presentar mayor homogeneidad en variables sociodemográficas, como nivel socioeconómico y años de escolaridad, lo cual ha llevado a aceptar la asociación entre el grado de afectación renal y la gravedad de las deficiencias cognitivas (Brickman et al., 2006; Roebuck-Spencer et al., 2017). No obstante, pocos estudios han explorado el efecto de la escolaridad en esta relación, y aquellos que lo han hecho han encontrado que el impacto de la ERC es más incisivo en pacientes con baja escolaridad en comparación con pacientes con alta escolaridad (Soto-Añari et al., 2018).

En este contexto, no se conoce qué pruebas aplicar ni qué valores de corte emplear para definir con precisión la presencia de alteraciones cognitivas en pacientes con ERC, lo cual es aún más crítico en los primeros estadios de la enfermedad, puesto que suelen aparecer síntomas cognitivos incipientes que en pacientes con alta escolaridad podrían estar enmascarados por su mayor reserva cognitiva, pero que en pacientes de baja escolaridad podrían resultar en la presencia de falsos positivos (Soto-Añari et al., 2018).

En conjunto, la literatura reciente ha mostrado que la escolaridad y la reserva cognitiva modulan la expresión del deterioro cognitivo en pacientes renales, pues se ha encontrado que aquellos con baja escolaridad tienden a obtener puntuaciones más bajas en tareas de flexibilidad y planificación, como en el TMT-B o la torre de Hanoi, incluso en ausencia de daño neurológico estructural (Soto-Añari et al., 2018).

Esta evidencia apoya la necesidad de desarrollar protocolos de tamizaje diferenciados por nivel educativo que eviten sobreestimación de casos (falsos positivos) y permitan una interpretación más contextualizada del desempeño cognitivo. Además, pocos estudios contribuyen a identificar en estadios tempranos de la ERC la presencia de síntomas cognitivos asociados con esta enfermedad.

En este contexto, el presente estudio tuvo como objetivo comparar el perfil cognitivo de pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) en estadios tempranos y baja escolaridad frente a controles pareados, y explorar preliminarmente qué medidas neuropsicológicas muestran mayor capacidad discriminativa en esta muestra. Desde esta perspectiva, los resultados del presente estudio buscan ampliar los modelos previos de afectación cognitiva en ERC destacando el papel de la escolaridad y de la reserva cognitiva en las trayectorias de deterioro y en la identificación temprana de alteraciones sutiles del funcionamiento cognitivo.

Método

Diseño

Se planteó un estudio cuantitativo observacional con diseño comparativo de casos y controles y de corte transversal. Adicionalmente, se incluyó un análisis exploratorio de regresión logística binaria (Ato et al., 2013).

Participantes

La selección de la muestra se realizó de forma intencional y no probabilística. El grupo de pacientes con ERC en estadios tempranos y con baja escolaridad se seleccionó de la lista de pacientes del programa de nefroprotección de los servicios de nefrología de hospitales públicos o IPS del suroccidente colombiano ubicados en zonas rurales. Cada uno de los participantes contó con la evaluación de un nefrólogo, quien ratificó el estadio de la enfermedad de cada paciente. Los criterios de inclusión fueron que: (a) tuvieran edades entre los 27 y los 60 años; (b) reportaran una escolaridad máxima de cinco años; y (c) estuvieran en los dos primeros estadios de la enfermedad —según las guías K/DOQUI de la National Kidney Foundation (2012)—.

Por su parte, el grupo de controles sanos (n = 30) estuvo conformado por familiares de los participantes, así como por personas que no reportaron antecedentes de enfermedad renal. Estos participantes fueron pareados por edad, sexo y nivel educativo con el grupo de pacientes.

Los criterios de exclusión para ambos grupos fueron que: (a) se encontraran hospitalizados; (b) presentaran una discapacidad sensorial no corregida que pudiera afectar el rendimiento de los participantes en la aplicación de pruebas neuropsicológicas; (c) se encontraran diagnosticados con una enfermedad neurológica y/o psiquiátrica; (d) estuvieran tomando alguna medicación que alterara su funcionamiento neurológico; y (e) tuvieran más de cinco años de escolaridad.

Se controlaron variables clínicas potencialmente influyentes en el desempeño cognitivo, como el tiempo de diagnóstico, la presencia de comorbilidades (por ejemplo, diabetes e hipertensión) y tratamiento médico vigente. Estas variables fueron verificadas a partir de la historia clínica y entrevistas estructuradas con los pacientes y el personal médico tratante. Las evaluaciones fueron realizadas por dos psicólogas entrenadas bajo la supervisión de una neuropsicóloga clínica, quien efectuó reuniones semanales de calibración para garantizar la consistencia interevaluador y la aplicación estandarizada de las pruebas.

En total, se accedió a una muestra de 161 pacientes con enfermedad renal, de los cuales solo 30 cumplieron con los criterios de inclusión y exclusión. A partir de sus características sociodemográficas, se conformó el grupo control para asegurar que se encontraban debidamente pareados. En este punto, no se encontraron diferencias por edad (U = 399, z = -.75 p = .450), escolaridad (U = 447, z = -.49, p = 0.961) o nivel socioeconómico (U = 403, z = -0.91, p = .369) entre ambos grupos de participantes.

Instrumentos

La batería de evaluación neuropsicológica estuvo conformada por una prueba de tamizaje y cuatro pruebas neuropsicológicas, las más utilizadas en pacientes con ERC de acuerdo con los diferentes estudios realizados en esta población (Brodski et al., 2018; Owalabi et al., 2016; Pi et al., 2016; Soto-Añari et al., 2018).

La selección de los instrumentos respondió a criterios de validez y sensibilidad documentados para los dominios cognitivos que se reportan como más vulnerables en la ERC, particularmente, la atención, la memoria de trabajo, la flexibilidad y la velocidad de procesamiento. Estas pruebas presentan ventajas psicométricas comprobadas y disponibilidad de normas locales para población colombiana, además de que han sido utilizadas en investigaciones previas sobre disfunción cognitiva en ERC (Crowe et al., 2021; Faria et al., 2020; Soto-Añari et al., 2018). Se priorizaron instrumentos que pudieran aplicarse con participantes de baja escolaridad, con el fin de minimizar el sesgo educativo en la interpretación de los resultados.

Por una parte, se empleó la prueba de tamizaje Montreal Cognitive Assessment (MOCA) por su amplio uso para la detección de deterioro cognitivo, por contar con corrección por una escolaridad menor a 12 años y estar validada en población colombiana, y por presentar una confiabilidad de a de Cronbach = 0.75 y una validez convergente del r = 0.72 con el MMSE (Pedraza et al., 2016; Pereira-Manrique y Reyes, 2013).

El MOCA está constituido por ocho dominios cognitivos (abstracción, atención, denominación, habilidades visoespaciales/ejecutivas, lenguaje, memoria, orientación y recuerdo diferido) distribuidos en 19 ítems (Delgado et al., 2019; Rossetti et al., 2011). Su puntuación global está en el rango de entre 0 y 30 puntos. El punto de corte generalmente aceptado para indicar deterioro cognitivo leve (DCL) se sitúa en 25 puntos, mientras que para demencia corresponde a 17 puntos. En personas con baja escolaridad, se recomienda un punto de corte de 21 puntos para la detección de DCL, según la validación realizada en una muestra de adultos en la ciudad de Bogotá (Pedraza et al., 2016). La confiablidad test-retest resultó ser moderada, con un valor de 0.62 del coeficiente Rho de Lin, una consistencia interna de 0.85, una validez de criterio de 0.66, y una curva de ROC aceptable (AUC = 0.76 para DCL y 0.81 para demencia) (Pedraza et al., 2016).

Por otra parte, respecto a las pruebas neuropsicológicas, se emplearon cuatro instrumentos:

a)   El test de palabras y colores del STROOP (Golden, 2020), el cual cuenta con datos normativos para población colombiana (Arango-Lasprilla et al., 2022) y se emplea para evaluar la capacidad inhibitoria como la velocidad de procesamiento. Específicamente, consta de tres láminas de 100 elementos distribuidos en cinco columnas de 20 elementos cada una. La primera está formada por las palabras ROJO, VERDE y AZUL, ordenadas azarosamente e impresas en tinta negra en una hoja tamaño oficio. Ninguna palabra aparece dos veces seguida en la misma columna. La segunda lámina contiene 100 estímulos conformados por equis (XXXX) impresas en tinta azul, verde o roja. La tercera contiene las palabras de la primera lámina impresas en los colores de la segunda, en las que nunca coincide el color de la tinta con el nombre del color.

b)   El trail making test, parte B (TMT-B, Reitan, 1958), que es un instrumento que cuenta con resultados psicométricos normalizados para la población colombiana (Arango-Lasprilla et al., 2022), y se emplea para evaluar atención y velocidad de procesamiento.

c)   El test de aprendizaje verbal de Hopkins (HVLT-R; Brandt, 1991), que cuenta con datos normativos colombianos (Arango-Lasprilla et al., 2022), y es una prueba breve que evalúa aprendizaje y memoria verbal a partir de una lista de 12 palabras divididas en tres categorías que se presentan en tres ensayos consecutivos para su aprendizaje. Tras 20 minutos se le solicita al examinado recordar todas las palabras de la lista inicial (Benedict et al., 1998; Brandt, 1991).

d)   El subtest de retención de dígitos de la escala de inteligencia WAIS-IV (Wechsler, 2014), que se incluyó como una medida de memoria de trabajo, debido a que es una de las medidas más populares para evaluar este dominio cognitivo, porque es de fácil aplicación y porque no tiene una alta exigencia asociada a procesos de escolarización (Rosas et al., 2014; Wechsler, 2014).

Todas las pruebas para medir el funcionamiento cognitivo cuentan con datos normativos para población adulta colombiana, generados mediante modelos de regresiones múltiples, normas ajustadas por edad y escolaridad (Arango-Lasprilla et al., 2022).

Procedimiento

Esta investigación fue evaluada por el Comité de Ética e Investigación de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali (Acta FHCS 57 de 2023). Posterior a la recepción de este aval, se procedió a solicitar autorización en hospitales de zonas urbanas y rurales del Valle del Cauca que contaran con el programa de nefroprotección, con el fin de identificar, desde este servicio, a los pacientes que cumplían con los criterios de inclusión/exclusión para invitarlos a participar en el estudio. Aquellos que ofrecieron su asentimiento verbal fueron citados a una sesión de evaluación, en la cual se les presentó el objetivo del estudio, se rectificó que cumplieran con los criterios del estudio, y quienes aceptaron participar firmaron el consentimiento informado. Después, se procedió con una entrevista inicial para la recolección de los datos sociodemográficos del paciente y, seguido de esto, se continuó con la evaluación neuropsicológica, realizada por dos estudiantes de maestría en neuropsicología clínica, con entrenamiento previo en la aplicación de las pruebas elegidas para este estudio.

Por su parte, los participantes del grupo de control (sanos) fueron seleccionados con la estrategia de voz a voz con los familiares del grupo de pacientes, y a través de instituciones de educación media que ofrecen estudios de primaria para adultos en zona rural.

La aplicación de las pruebas se realizó de forma individual, en un lugar silencioso y con buena iluminación en las instalaciones de un hospital del Estado, en el caso de los pacientes y familiares. Los demás participantes que conformaron el grupo control fueron evaluados en las instalaciones de centros educativos que permitieron la entrada a las investigadoras. A la mitad de los participantes se les aplicó las pruebas, de manera individual, en el siguiente orden: (1) test de tamizaje del moca, (2) TMT-B, (3) test de palabras y colores del STROOP, (4) test de aprendizaje verbal del HVLT-R, y (5) subtest de retención de dígitos en progresión y regresión del WAIS-IV. A la otra mitad de participantes se les aplicó las pruebas en el orden contrario. Las sesiones de evaluación tuvieron una duración aproximada de 45 a 60 minutos.

Consideraciones éticas

De acuerdo con el artículo 11 de la Resolución 8430 de 1993 (Ministerio de Salud de Colombia, 1993), esta investigación se clasifica como un estudio con riesgo mínimo, al centrarse en la aplicación de pruebas neuropsicológicas en un solo momento de evaluación. Como se mencionó antes, este estudio contó con la aprobación del comité de ética correspondiente, y todos los participantes firmaron el consentimiento informado antes de su inclusión en el estudio.

Las investigadoras se aseguraron de cuidar los derechos y los intereses de los participantes para garantizar su bienestar y confidencialidad de los datos. Para ello, los datos fueron codificados y almacenados en dispositivos protegidos con contraseña, con acceso restringido al equipo investigador, garantizando su confidencialidad y uso exclusivo para los objetivos del estudio. Además, no se realizó transferencia ni cesión de la información a terceros.

Los participantes cooperaron de forma libre en el estudio y se podían retirar en cualquier momento de la investigación. De acuerdo con lo anterior, este estudio se ajustó a los principios éticos de la declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial (Manzini, 2000), en los que se determina que los participantes pueden ser parte de investigaciones siempre y cuando se acredite un justificado valor preventivo o diagnóstico para ello y no se afecte su salud mental.

Análisis de datos

Se calcularon estadísticos descriptivos para definir el nivel de funcionamiento cognitivo de los grupos de participantes en las pruebas neuropsicológicas aplicadas. Posteriormente, se aplicó la prueba Shapiro Wilk para evaluar la normalidad de los datos de aquellas variables continuas. De acuerdo con su resultado, se empleó la prueba t de Student o la U de Mann-Whitney de muestras independientes para comparar el desempeño de los grupos de pacientes y controles sanos en la batería neuropsicológica conformada para este estudio. Por último, se calculó un modelo de regresión logística binomial para estimar la probabilidad de que pacientes con ERC en estadios 1 y 2 de la enfermedad presentaran un deterioro cognitivo, según las pruebas aplicadas.

La evaluación de la relación lineal entre las variables independientes y el logit de la variable dependiente se realizó con el estadístico Box-Tidwell (Box y Tidwell, 1962), y el ajuste del modelo se estimó con el estadístico Nagelkerke (Thompson et al., 2003). La especificidad y sensibilidad de cada prueba se calculó con la curva de ROC. Todos los análisis se realizaron para un valor p de .05 con la versión 25 del programa estadístico SPSS (IBM, 2017).

Resultados

Respecto a las características sociodemográficas, la edad promedio de ambos grupos fue de 51 años (DE = 7.00); el 70 % era de sexo femenino, el 96.7 % vivía en el Valle del Cauca y el 78.3 % pertenecía a la zona rural.; y el 70 % de todos los participantes reportó ubicarse en el estrato socioeconómico 1. En cuanto al nivel educativo, el 26 % había cursado hasta segundo año de escolaridad y el 56.7 % manifestó tener cinco años de estudios. Aunque los grupos fueron pareados por edad, sexo y escolaridad, se observó una mayor heterogeneidad en el estrato socioeconómico del grupo control, pues incluyó participantes de estratos 3 y 5, categorías no representadas en el grupo de pacientes. Este aspecto se consideró posteriormente en la interpretación de los resultados. En la tabla 1 se presentan con mayor detalle las características sociodemográficas de los dos grupos de evaluados.

Tabla 1. Características sociodemográficas de los dos grupos de participantes

Características

Controles

Pacientes

n

%

n

%

Sexo

Femenino

Masculino

18

12

60.0

40.0

24

6

80.0

20.0

Estrato Socioeconómico

1

2

3

5

21

4

3

2

70.0

13.3

10.0

6.7

23

7

0

0

76.7

23.3

0.0

0.0

Residencia

Rural

Urbano

19

11

63.3

36.7

28

2

93.3

6.7

Años de escolaridad

Ninguno

1

2

3

4

5

1

4

2

5

1

17

3.3

13.3

6.7

16.7

3.3

56.7

2

1

5

5

0

17

6.7

3.3

16.7

16.7

0.0

56.7

Estado civil

Casado

Unión libre

Soltero

Viudo

Divorciado

11

14

3

0

2

36.7

46.7

10.0

0.0

6.7

9

14

4

1

2

30.0

46.7

13.3

3.3

6.7

Nota. Fuente: elaboración propia.


En cuanto al desempeño de los participantes en las pruebas neuropsicológicas aplicadas, se puede observar que su perfil es similar al presentado por el grupo control (véase tabla 2). Como era de esperarse, la puntuación global del moca suele sugerir un posible deterioro cognitivo en la mayoría de los participantes, específicamente en 29 pacientes y 20 controles. En las demás pruebas, se encuentra que entre un 10 % y 50 % de participantes puntúa por debajo de lo esperado según las normas de calificación e interpretación de normalizaciones para población colombiana.

Tabla 2. Pruebas neuropsicológicas aplicadas

Características

Grupo Control
M (DE)

Grupo de pacientes
ERC M (DE)

p

d

MOCA total

21.67 (5.45)

20.30 (3.74)

.192

-0.20

Visoespacial ejecutiva

3.33 (1.32)

2.77 (1.28)

.077

-0.26

Identificación

2.60 (.724)

2.77 (.679)

.219

0.13

Atención

3.77 (1.81)

3.47 (1.59)

.448

-0.11

Lenguaje

1.43 (1.04)

1.27 (.980)

.533

-0.09

Abstracción

1.77 (.568)

1.50 (.572)

.025

-0.27

Recuerdo diferido

2.17 (1.68)

1.67 (1.35)

.180

-0.20

Orientación

5.60 (1.19)

5.87 (.571)

.371

0.07

TMT aciertos

9.17 (5.80)

7.27 (5.69)

.228

-0.18

TMT tiempo

105.23 (37.18)

148.97 (80.43)

.002a

-0.70

Interferencia STROOP

1.27 (13.69)

-5.29 (9.59)

.079

-0.27

Recuerdo Hopkins

13.63 (3.97)

13.50 (3.33)

.716

-0.05

% de recuerdo retenido de Hopkins

61.08 (40.43)

80.70 (46.30)

.445a

-0.45

Dígitos total del WAIS-IV

16.50 (4.32)

16.33 (3.65)

.953

-0.01

Nota. a Uso de prueba tpara muestras independientes. En los casos no marcados, se empleó la Ude Mann-Whitney.
Fuente: elaboración propia.


Como se puede observar en la tabla 2, los dos grupos de participantes se diferenciaron significativamente en dos medidas: en la subprueba de abstracción del moca (p = .025, d = -0.27) y en el tiempo de la prueba TMT-B (p = .002, d = -0.70). En ambos casos, los pacientes presentaron un desempeño menor al observado en el grupo control. El tamaño del efecto para la subprueba de abstracción fue pequeño, mientras que para el tiempo del TMT-B fue moderado-alto, lo cual indica un enlentecimiento cognitivo clínicamente relevante en los pacientes.

En el resto de las medidas no se observaron diferencias estadísticamente significativas; sin embargo, los tamaños del efecto sugieren tendencias a un menor rendimiento en dominios visoespaciales-ejecutivos (d = -0.26), de memoria diferida (d = -0.20) y en la tarea de interferencia del STROOP (d = -0.27). Las demás comparaciones presentaron efectos triviales (d < 0.20), lo que indica un desempeño similar entre grupos. En conjunto, estos resultados apuntan a un patrón leve de deterioro en la velocidad de procesamiento y en el razonamiento abstracto en los pacientes con ERC en estadios tempranos, más evidente en tareas que demandan control ejecutivo y flexibilidad cognitiva.

Las dos medidas que presentaron diferencias significativas entre grupos (abstracción y tiempo del TMT), junto con la edad y las puntuaciones totales de las demás pruebas aplicadas, fueron empleadas como variables independientes en el modelo de regresión logística binomial que se realizó para evaluar su capacidad para predecir un déficit cognitivo en pacientes con ERC en los dos primeros estadios.

Para ello, se evaluó la linealidad de las variables continuas con respecto al logit de la variable dependiente mediante el procedimiento de Box-Tidwell (Box y Tidwell, 1962). Además, se aplicó una corrección de Bonferroni utilizando los cuatro términos del modelo, lo que dio como resultado que se aceptara una significación estadística de p < .0125 (Tabachnick y Fidell, 2014). Con base en esta evaluación, se encontró que todas las variables independientes continuas estaban relacionadas linealmente con el logit de la variable dependiente. Cabe señalar que se calcularon varios modelos para evaluar las pruebas neuropsicológicas usadas en este estudio según los dominios cognitivos que la literatura internacional reporta que suelen ser afectados en los primeros estadios de la ERC.

El modelo de regresión logística final, conformado por tres variables predictoras —la subprueba de abstracción del moca, el tiempo en el TMT-B y la interferencia del STROOP— fue estadísticamente significativo (χ2 (4) = 18, p = .01). El modelo explicó el 34.6 % (Nagelkerke R2) de la varianza en el déficit cognitivo y clasificó correctamente el 68.3 % de los casos.

Asimismo, la sensibilidad fue del 63.3 %, la especificidad fue del 73.3 %, el valor predictivo positivo fue del 70.4 % y el valor predictivo negativo fue del 66.7 % (véase figura 1). Dado el tamaño muestral, este modelo de regresión debe considerarse de carácter exploratorio.

Figura 1. Curva ROC

Nota. Fuente: elaboración propia.

En su conjunto, este modelo sugiere, preliminarmente, que aumentos en el tiempo en el TMT-b se asocian con una mayor probabilidad de presentar deterioro cognitivo si se es un paciente con ERC en estadio 1 o 2 (1.02). Entre tanto, una disminución en la puntuación de abstracción del moca (3.18), así como disminuciones en la interferencia de la prueba de STROOP (1.06), se asocian con una mayor probabilidad de ser un paciente con ERC estadio 1 y 2 con un deterioro cognitivo (véase tabla 3).

Como se puede observar en la figura 1. el área debajo de la curva ROC fue de 0.787 (IC 95 %:  0.674-0.899), lo cual da cuenta de una capacidad discriminativa aceptable en esta muestra específica (Hosmer et al., 2013).

Tabla 3. Regresión logística binomial

Características

B

ES

Wald

gl

p

Exp(B)

IC 95

Inf.

Sup.

Abstracción MOCA

-1.16

0.58

4.03

1

.045

0.31

.102

.97

TMT-B tiempo

0.02

0.01

5.89

1

.015

1.02

1.00

1.03

Interferencia STROOP

-0.06 -

0.03

4.88

1

.027

0.94

.89

.99

Edad

0.06

0.04

1.85

1

.174

0.94

.87

1.03

Constante

2.86

2.60

1.21

1

.272

17.44

   

Nota. Fuente: elaboración propia.


Discusión

El principal aporte de esta investigación fue haber explorado, en una muestra de pacientes con ERC en estadios tempranos y baja escolaridad, qué pruebas neuropsicológicas de fácil y rápida aplicación mostraron mayor capacidad discriminativa en esta población, lo cual aporta evidencia preliminar sobre su posible utilidad de tamizaje. Tal hallazgo sugiere que este tipo de pacientes podría mostrar diferencias cognitivas sutiles que no siempre son evidentes en la práctica clínica habitual y que podrían requerir procedimientos de evaluación más sensibles para su detección.

Específicamente, los resultados obtenidos muestran que en los estadios tempranos de la ERC el desempeño cognitivo de los pacientes no difiere significativamente del grupo control en la mayoría de dominios, aunque se observan tendencias hacia un menor rendimiento en tareas de flexibilidad y velocidad de procesamiento. Considerando el tamaño limitado de la muestra y la naturaleza transversal del estudio, estas diferencias deben interpretarse como tendencias observadas en esta muestra, más que como evidencia concluyente de deterioro cognitivo incipiente. Ahora bien, esta tendencia observada coincide con los hallazgos de las revisiones sistemáticas de Berger et al. (2016), Brodski et al. (2018) y Tian et al. (2019), donde se encontró que, en los primeros estadios de la ERC, los pacientes suelen presentar dificultades en velocidad de procesamiento.

Los bajos desempeños en las dos pruebas que resultaron significativamente diferentes entre el grupo de pacientes y controles podrían estar indicando afectaciones en la integridad de la sustancia blanca y reducción en los volúmenes cerebrales de estructuras de ubicación cortico-subcortical de predominio frontal, al ser el tipo de red que debe activarse para llevar a cabo ambas pruebas, tanto para regular la atención y velocidad de procesamiento de la prueba TMT-B como para facilitar procesos de razonamiento verbal (Bos et al., 2018; Carbone et al., 2023; Soto-Añari et al., 2018). Incluso, es el tipo de red que se ha vinculado con el desempeño de inhibición en el STROOP, medida que, aunque no alcanzó el nivel de significancia estipulado en la comparación entre grupos, sí mostró ser significativa para el modelo de predicción.

Por otra parte, no se encontraron en este estudio diferencias significativas en atención y memoria a corto plazo, como lo reportan las revisiones sistemáticas ya mencionadas, para pacientes en los primeros estadios de la ERC. Una posible razón de esto es que las pruebas empleadas activan redes cerebrales corticales de áreas asociativas posteriores, como la zona temporoparieto-occipital, que podrían mostrar algún tipo de compensación en los primeros estadios de la enfermedad, ofreciéndole al paciente una mayor capacidad para resistir a las afectaciones neurológicas, que regiones fronto-subcorticales, en las que se sugiere pueden estar ubicándose los primeros indicios de afectación neuropsicológica de la ERC. No obstante, esta suposición requiere de verificación empírica.

De hecho, se ha encontrado que una mayor afectación cortico-subcortical frontal estaría en consonancia con los hallazgos de uno de los orígenes más comunes del deterioro cognitivo leve en adultos medios y mayores (Jia et al., 2014). Estos hallazgos son consistentes con estudios que han señalado una mayor vulnerabilidad de redes frontales frente a diversas fuentes de daño neurológico, incluyendo enfermedades metabólicas como la ERC, la cual no suele impactar directamente el sistema nervioso central. Estos datos también sugieren que personas con baja escolaridad suelen puntuar bajo en pruebas neuropsicológicas, y más si estas dependen de conocimientos adquiridos a través de la escuela.

Por otra parte, debe considerarse que los grupos difirieron también parcialmente en su distribución por estrato socioeconómico. Aunque la mayoría de los participantes pertenecía a los estratos 1y 2, el grupo control incluyó algunos participantes de estratos más altos. Diversos estudios (Jia et al., 2014; Larnyo et al., 2022) han mostrado que el nivel socioeconómico puede asociarse con oportunidades educativas, estimulación cognitiva y acceso a recursos de salud, variables que pueden influir en el desempeño cognitivo independientemente de la presencia de ERC. Por ello, no puede descartarse que una parte de las diferencias observadas refleje la influencia conjunta de factores socioeconómicos y educativos.

Para algunos autores, tanto vivir en zonas rurales como ejercer labores no cualificadas se han asociado con bajos desempeños cognitivos, especialmente en muestras de adultos mayores, en las que se sospecha un deterioro cognitivo que afecta la calidad de vida de estas personas (Feger et al., 2020; Jia et al., 2014; Soto-Añari et al., 2018). En este punto, en el presente trabajo se encontró un patrón similar, pues más de la mitad de los participantes puntuaron por debajo de lo esperado en la prueba de rastreo MOCA, y entre un 30-50 % alcanzó un desempeño igual o menor a un percentil 25 en las demás pruebas aplicadas. Esto podría sugerir que en contextos de baja escolaridad el desempeño en pruebas neuropsicológicas puede verse influenciado por factores educativos, pero esto no es suficiente para atribuirles un daño neurológico. Asimismo, sugiere un impacto del bajo nivel educativo y del contexto rural sobre el desempeño en pruebas de tamizaje, aun cuando estas cuenten con ajustes por escolaridad. Para confirmar esto, es importante contar con estudios como el que se detalla en este trabajo, en los que se controle por nivel escolar y edad, para identificar si realmente hay desempeños que, incluso así, presentan un perfil diferente al esperado.

Finalmente, es de destacar que se encontró que dos pruebas que ofrecen información de velocidad de procesamiento (tiempo del TMT-B e interferencia del STROOP) y una de razonamiento verbal (subprueba de abstracción del moca) mostraron mayor capacidad discriminativa en esta muestra de pacientes en los dos primeros estadios de la ERC y con baja escolaridad. El modelo clasificó correctamente el 63.3 % de los casos en esta muestra, lo cual sugiere una capacidad discriminativa moderada que requiere de validación en estudios posteriores.

Ahora bien, este modelo tiene un poder explicativo del 34.6 %, el cual, para estudios que incluyen medidas cognitivas, suele ser decente; sin embargo, debe interpretarse como un resultado preliminar, dado el tamaño muestral, y más si se tiene en cuenta que los pacientes sufren de una enfermedad metabólica que no genera un impacto directo sobre el sistema nervioso central, sino que, por el contrario, se trata de un daño sistémico que impacta a todo el organismo, incluyendo daños en su funcionamiento neurológico.

En conclusión, los hallazgos sugieren que una batería breve conformada por estas pruebas podría ser útil para orientar procesos de tamizaje cognitivo en pacientes con ERC temprana y baja escolaridad; hipótesis que deberá confirmarse en estudios posteriores.

Por último, es importante señalar que este estudio presenta limitaciones asociadas al tamaño de la muestra, la ausencia de seguimiento longitudinal y el control limitado de algunas variables clínicas. Además, aunque las pruebas utilizadas cuentan con normas colombianas ajustadas por escolaridad, estas pueden no reflejar plenamente las condiciones socioculturales de poblaciones rurales con muy baja escolaridad, lo que se suma a que los grupos no fueron completamente equivalentes en variables como estrato socioeconómico y procedencia rural. Futuros estudios deberían replicar estos hallazgos con muestras más amplias y diseños longitudinales, incorporando indicadores clínicos de la ERC y una mayor diversidad sociodemográfica, con el fin de fortalecer la generalización de los resultados y el desarrollo de protocolos de tamizaje más sensibles y culturalmente pertinentes.



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